DE MARÍA, LAS ESCUELAS Y CONTRATOS PARTE 2

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ENTRE “DESPACITO” Y “SUCH IS LIFE”

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En raras excepciones me expreso sobre trabajos de otros compañeros artistas, y las pocas veces que lo hago es con una sola intención: reconocer la labor de quienes realizan el proyecto y contribuir a que ese trabajo sea apoyado por otras personas a las cuales tengo alcance a través de mis redes sociales.  En una ocasión me expresé del contenido de un programa de comedia de la isla porque como adjunteño me había parecido ofensivo uno de sus pasos de comedia y esto sirvió para que recibiera muchos insultos y que en tres programas de radio se hablara negativamente de mi persona y se dijeran mentiras sobre mí, pero eso es parte de lo que se expone cada persona que se atreve a expresar su opinión públicamente.  Durante las últimas semanas he estado viendo en las redes sociales las reacciones de muchas personas al trabajo de un grupo de artistas puertorriqueños; específicamente me refiero al programa de comedia de WAPA TV, “Such is life” y a la canción “Despacito” de Luis Fonsi.  No voy a entrar en los méritos artísticos de ninguno de esos dos proyectos porque ese no es el propósito de esta columna.  Voy a enfocarme en lo que significan estos dos proyectos y en las reacciones de muchas personas a la canción del intérprete boricua y a la comedia protagonizada por “El Molusco”.  Comencemos por “Despacito”.  Esta canción ha logrado un éxito sin precedentes y ha permitido que muchas personas a través del mundo que no habían mostrado interés por la Isla del Encanto lo hayan hecho en este momento gracias a la canción del boricua.  La comedia “Such is life” comenzó a transmitirse a través de WAPA TV hace algunas semanas y se ha mantenido número 1 en los “ratings” en su horario desde el primer día de transmisión aunque sus números no han sido consistentes.  No creo que sea necesario hablar de la falta de talleres para los talentos puertorriqueños y que nos guste o no, esta comedia sirve para brindar trabajo a un grupo grande de talentos y técnicos boricuas.  Como mencionara anteriormente, no me interesa entrar en la discusión de los méritos artísticos de ambos proyectos pero si me interesa invitar a mis lectores a la reflexión sobre las reacciones de muchas personas a “Despacito” y “Such is life”.  Infinidad de los comentarios negativos que he leído sobre la canción y la comedia televisiva demuestran un enorme menosprecio y discrimen por lo que ellos llaman “la gente de caserío y los cafres”.  Yo puedo entender que una persona pueda considerar que ambos proyectos no cumplen con los estándares de calidad que él o ella considera aceptables, pero cuando enfocamos la crítica al asumido nivel socioeconómico de aquellos que disfrutan de esos proyectos debemos mirar esto con mucho más detenimiento.  Nuestro país está atravesando en estos momentos por probablemente la crisis más grande que hayamos tenido en la historia reciente de nuestro país.  Mientras la clase media sigue sufriendo los embates de las decisiones del Gobierno de turno y de la Junta de Control fiscal, parece ser que muchos puertorrriqueños no pueden entender que lo que se acerca va a provocar que siga aumentando la clase pobre del país y que la ya agonizante clase media siga desapareciendo.  O sea, que es muy probable que esos que hoy enfocan sus ataques a la clase pobre del país sean en un futuro no muy cercano un número más dentro de esa “gente de caserío y cafres”.  Con esto no me refiero a que todas las personas que van a perder sus empleos y van a sufrir el embate económico vayan a terminar viviendo en un residencial público, si no que para aquellos que se sienten superiores, los van a ver a ellos de la misma manera en que hoy ven a “la gente de caserío y cafres” solo por su nivel socioeconómico y les van a atribuir todos los comportamientos que ellos entienden que corresponden a “la gente de caserío y cafre”.  En esta misma semana vi una noticia sobre unas ayudas que el gobierno iba a brindar a través del Programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas, y era preocupante ver los comentarios de las personas en las redes sociales y en los foros de los periódicos de la isla expresándose sobre las personas que cualificaban para estas ayudas.  ¿Adivinen cuál era la frase que más se repetía?  Si, esa misma, que ese dinero era para “los cafres del caserío”, sin ni siquiera entender que estas ayudan son temporeras para madres que crian hijos y no tienen pensión alimentaria.  Es como si en nuestro país se odiara al pobre.  Han sido pocas las personas que han entrado a analizar los méritos artísticos o musicales de la canción de Luis Fonsi, pero muchos han atacado con toda su saña la pieza musical porque según ellos es “reggaetton”, y eso es de “los cafres de caseríos”.  De la misma manera son muy pocos los comentarios que leí hablando de los méritos artísticos o de producción de “Such is life”, si no que volvía a ver los ataques dirigidos al aspecto socioeconómico.  Creo que nuestro país necesita de nosotros mucho más en este momento en que vivimos, y si nos preocupa tanto la calidad artística de lo que consumimos pues vamos a expresarnos con relación a eso y con argumentos de manera que los artistas que realizan los proyectos puedan ver el otro lado de la moneda y quizás podamos ayudar a crear conciencia y a elevar la calidad de los ofrecimientos artísticos, pero no “vistamos” la discriminación social y el prejuicio con una ropita de “apreciación artística e indignación”. Por último, este mensaje es para los artistas y los que se hacen llamar artistas: el tiempo que usa para atacar y destruir el trabajo de otro, es el mismo que puede usar para educarse, seguir creciendo como artista, pero sobre todo para crear.  Mientras usa ese tiempo para destruir, Luis Fonsi sigue escalando posiciones con su “Despacito” y El Molusco, sigue número uno en las encuestas con “Such is life”.  ¿Qué estás haciendo tú como artista?

“ES QUE LOS DOS TIENEN CULPA”

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Durante las últimas semanas ha acaparado la atención de los medios de comunicación del país y las redes sociales el acuerdo económico al que llegaron el alcalde de Guaynabo Héctor O’Neill y una mujer policía que lo acusó de acoso sexual, violación y violencia de género.  Recientemente el Gobernador Ricardo Roselló y la Comisionado Residente en Washington, Jennifer González han requerido la renuncia del primer mandatario.  Por otro lado, la representante Milagros Charbonier publicó en su twitter un comentario que lee así:”Si se quedan calladas por cualquier razón, así sea económica, no podremos protegerlas y alcanzar a todas aquellas que también son victimas.”  Es importante recordar que para octubre del 2016 salió a la luz pública que O’Neill estaba siendo señalado por acosar, violar y agredir físicamente a una mujer policía y tanto Ricardo Roselló, como Jennifer González y Milagros Charbonier se enteraron de estas alegaciones porque fueron difundidas a través de los medios de comunicación masiva.  En aquel momento, a pocas semanas de las elecciones, el Partido Nuevo Progresista hizo caso omiso a la información que fuera presentada sobre el candidato a alcalde a uno de los bastiones más importantes del PNP en la contienda electoral.  Aún con las alegaciones de abuso sexual y acoso que pesaban contra el alcalde de Guaynabo este prevaleció con casi 30 mil votos sobre su contrincante del Partido Popular Democrático.  Hoy a 5 meses de que se dilucidara la información que implicaba al alcalde, la prensa del país, los líderes políticos y el pueblo en general giran su atención al caso que en su momento fue casi ignorado por todos.  Cinco meses atrás una mujer alegaba haber sido violada, acosada y agredida físicamente por un hombre.  Hoy esa misma mujer llega a un acuerdo económico por $300,000 y eso si provoca que todo el mundo gire la atención al caso.  De inmediato surge la interrogante si la demanda va a ser pagada con fondos públicos y la marejada de comentarios que ha generado el caso ha inundado las redes sociales y los medios de comunicación.  Parece que a pocos le importaba en aquel momento el hecho de que una mujer hubiese sido víctima de un hombre que abusaba de su poder, pero hoy muchos les preocupa si la compensación que va a recibir la mujer policía va a ser pagada con fondos públicos.  ¿Dónde queda dentro de nuestra sociedad puertorriqueña el valor que se le otorga a la mujer como ser humano?  ¿Por qué Ricardo Roselló y Jennifer González como cabezas principales del PNP en octubre del 2016 no le pidieron la renuncia al alcalde?  ¿Por qué el silencio de líderes religiosos que se autodenominan como banderas de la moral como Wanda Rolón, Ricky Rosado y Puerto Rico por la familia?  ¿No es esto acaso un asunto de moral como para que estos pastores y sacerdotes hagan sentir su voz? Parece ser que un resultado eleccionario y el dinero son mucho más importantes para algunos que la vida y la dignidad de una mujer.  Milagros Charbonier hizo un llamado a las víctimas de violencia de género pero; ¿por qué la legisladora no hace ese mismo llamado a los hombres que abusan, violan, agreden y acosan a las mujeres?  Ahí radica la parte más grande del problema de la violencia de género: en el agresor.  ¿Por qué responsabilizar a la mujer-víctima de lo que está viviendo?  Es de todos conocidos que una de las principales opositoras a la educación sobre perspectiva de género en las escuelas públicas de la isla es precisamente Milagros Charbonier, y su mensaje en twitter refleja claramente la necesidad de educación sobre perspectiva de género en la misma representante quien responsabiliza a la víctima por la violencia de la que ha sido objeto.  Milagros Charbonier quiere hacernos creer que está en contra de la violencia de género, pero ha sido una de las más grandes piedras de tropiezo en el proceso de educar a futuras generaciones de hombres y mujeres sobre la equidad y el respeto entre los géneros.  Ayer recibí un mensaje en una de mis redes sociales donde un hombre decía referiéndose a la víctima de O’Neill,  que “esta mujer hace un show como todas las mujeres y ahora la gente le cree a ella”.  El comentario de ese hombre al que prefiero no llamarlo caballero, fue la chispa que encendió una discusión en mi facebook de muchas mujeres y hombres respondiéndole al individuo.  Lo lamentable de esto no es que el comentario de este señor sea uno aislado, si no que miles de personas a través de las redes sociales y los foros de internet se han expresado de manera similar y se han referido a la víctima de Héctor O’Neill como “puta”, y mil improperios más.  Una persona a la que le tengo aprecio me dijo que ambos eran culpables, refiriéndose al alcalde y a la mujer policía porque ella había tenido una relación consensual con él durante un tiempo.  ¿Acaso una mujer tiene la obligación de estar con un hombre el resto de su vida aún cuando ya no lo desee porque anteriormente sostuvo relaciones sexuales con él?  ¿El estar dentro de una relación consensual le da permiso a un hombre a acosar a una mujer que no quiere continuar con él?  ¿El haber sido amante de un hombre es razón suficiente para que este agreda a una mujer por no querer continuar con él y llegar al punto de violarla sexualmente?  Este es un caso que nos debe servir para reflexionar sobre la importancia de la educación sobre perspectiva de género en nuestras escuelas.  Necesitamos un país que entienda la necesidad de educar sobre respeto y equidad entre los géneros.  Necesitamos un país con líderes que no antepongan sus intereses políticos y agendas religiosas sobre la vida y la dignidad de una mujer.  Necesitamos legisladores que apoyen iniciativas y leyes que contribuyan a una sociedad de paz, justicia y equidad, no que legislen para acentuar la inequidad y para promover la discriminación.  Pero sobre todo mucho más importante, necesitamos unos ciudadanos educados sobre la equidad de género que entiendan de una vez y por todas que un hombre que utiliza su fuerza o su poder para someter a la mujer como un objeto que le pertenece y maneja a su antojo es el culpable de la violencia de género.  ¿Es que los dos tienen la culpa?  No, la culpa es de quién viola, acosa y agrede pero eso no lo vamos a poder ver hasta que nos quitemos de la cabeza el hecho de que la mujer tiene que comportarse de una manera determinada y si no lo hace es la culpable de todo lo que un hombre decida hacer con ella.

“EL QUE NO QUIERA ORAR QUE NO ORE”

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Primero fue la “pastora legisladora” y ahora el Presidente de la Cámara de Representantes decreta “40 días de ayuno y oración.”  En un momento como el que está viviendo la isla donde se ha aprobado una “Reforma Laboral” que amenaza con lacerar mucho más nuestra economía y que pinta un panorama funesto para nuestra juventud, estos dos individuos dedican su energía, esfuerzo y tiempo pago con fondos públicos a promover una fe religiosa en particular violentando de manera crasa la separación de Iglesia y Estado. No hay ningún problema con que la “pastora legisladora” y el caballero que necesita ayuno durante 40 días profesen su fe cristiana; de hecho esto es algo que se lo garantiza la libertad de culto y la propia separación de Iglesia y Estado.  El asunto con estos dos personajes es el hecho de que la “pastora legisladora” pretende intervenir con las directrices de la Superintendente de la Policía de Puerto Rico sobre la imposición de oraciones de corte cristiano por parte de superiores en horario de trabajo y en su espacio de trabajo a personas que no profesan su misma fe, y por otra parte el representante Carlos Méndez Nuñez pretende que los legisladores se “unan voluntariamente” a estos 40 días de ayuno y oración, pero los legisladores de su partido que no lo hagan; “el va a hablar con los alcaldes.”  Como si esto fuera poco la legisladora sometió un proyecto de ley sobre las “iglesias-escuelas” que pretende brindarle a estos “centros educativos” unas libertades y autonomía que hay que mirar con mucho más detalle.  De hecho, ella defiende que el Estado no intervenga de ninguna manera con las “Iglesias-escuela” tomando como defensa la separación de Iglesia y Estado pero de la misma manera esta señora quiere imponer el cristianismo dentro de los espacios gubernamentales incluídas las escuelas.  ¿Es que acaso la separación de Iglesia y Estado es solo cuando les conviene?  Me parece curioso que nadie le preguntó al legislador que quiere ayunar durante 40 días a que se refería con que “aquellos legisladores que se nieguen a incluirse en la iniciativa, procedería a conversar con los alcaldes”.  Todos sabemos el rol tan importante que juegan los alcaldes en la selección de los legisladores de sus distritos.  Un legislador que quiera permanecer en un escaño debe tener una buena relación con los alcaldes de los pueblos que comprenden su distrito y en muchas ocasiones responden a presiones de estos alcaldes.  ¿O sea, que es voluntario de parte de los legisladores pero aquellos que no participen tendrán consecuencias con sus alcaldes?  ¿Acaso esto no es una imposición de una fe religiosa sobre otras?  ¿No es obvio que esto es una obvia violación a la separación de Iglesia y Estado?  Veo muchas personas que han repetido como el papagayo que “el que no quiera orar que no ore.”  Claro, el que no quiera orar que no ore, y el que quiera orar que ore, pero que lo haga fuera de sus horas laborables, no obligue a otros a que lo hagan si no quieren, no provoque separación y discriminación en el espacio de trabajo con quienes no lo quieren hacer, y mucho menos que tome represalias contra los que se opongan y se atreven a enfrentarlos. Los espacios de trabajo son lugares donde millones de personas de diferentes ideologías religiosas o espirituales acuden a ganarse el sustento.  Estos espacios deben fomentar la productividad, el buen ambiente de trabajo y la comodidad para aquellos que allí trabajan.  La imposición de cualquier fe religiosa en un mundo como el nuestro donde abunda la diversidad religiosa es un atropello a los derechos de todos aquellos que no profesan la misma fe.   Soy de los que cree que la oración, los buenos deseos y las vibraciones positivas siempre son bienvenidas, pero cuando veo la situación que atraviesa nuestra nación y escucho a estos dos individuos “entretenernos” y enajenarnos con el asunto de la oración, reconozco la incapacidad de estos dos seres en realizar su trabajo en la Casa de las leyes en la búsqueda de alternativas para echar nuestro país hacia adelante y recurren a la antigua treta para no hacer nada de “Vamos a dejarlo todo en manos de Dios.”  Su trabajo es legislar, trabajar por el futuro del país, presentar alternativas y ponerlas en efecto.  Mientras estos dos individuos se quedan en silencio ante los contratos de miles de dólares que se están otorgando en el Gobierno mientras a los empleados públicos y a los de la empresa privada se les oprime con leyes en contra de su bienestar, estos legisladores que ganan sueldos jugosos deciden que no van a hacer nada por ayudar al ciudadano y que lo van a “poner en manos de Dios.”  ¿Estos legisladores creen que la oración y el ayuno van a ayudar a mejorar nuestro país?  Pues que se pongan a hacer su trabajo y que en su horario libre convoquen a TODAS las religiones a reunirse en un mismo espacio y unir sus voluntades y buenos deseos en pro del bienestar de nuestra isla.  ¿Se atreverán a tomarse la mano con el yoruba, con el espiritista, con el hare krishna, con el judío, el satánico, con el panteísta, con el agnóstico y con el ateo en un momento de reflexión?  ¿Estarían abiertos a que en esta actividad cada una de estas religiones tuviera espacio igual que el cristianismo y lo respetarían?  Lo dudo porque esto no se trata de libertad de culto, esto se trata de la imposición del cristianismo como estrategia para que no les reclamemos su inacción y complicidad en contra del futuro de nuestra clase trabajadora.  Antes el cristianismo se imponía con la espada, después con la Inquisición y ahora se hace de esta manera.

PORQUE NO HAY UN DÍA DEL HOMBRE.

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Hombre, heterosexual, educado, cisgénero, clase media hacia arriba, y blanco, o al menos parecerlo.  En otros tiempos tener todas esas características podían llevarte a tener una vida más tranquila, con menos problemas y quizás hasta feliz.  Hoy esas mismas características quizás podrían llevar a un hombre a tener una vida un poco más complicada que la de los hombres iguales a ellos en el pasado.  Nuestra sociedad ha ido cambiando con el tiempo, y muchos de los que no tienen ninguna o solo algunas de esas características que ya mencioné están dispuestos a luchar por tener las mismas oportunidades, los mismos derechos y el mismo respeto que tiene un hombre heterosexual, cisgénero, educado, de clase media alta hacia arriba y blanco, o que al menos lo parezca.  Este cambio presenta un reto para el hombre de hoy en día que no tenía que enfrentarse a esto en el pasado porque en el pasado el que no cumpliera con esos requisitos (o alguno de ellos) por miedo no se molestaba en reclamar equidad .  Un hombre no sabe lo que es que se le diga que no puede ejercer o tener x o y ocupación porque es hombre y ya por eso no tiene la capacidad de hacerlo.  Un hombre heterosexual no sabe lo que es que se le diga que no hable de su relación amorosa, porque eso es su intimidad y que a nadie le interesa.  Un hombre educado no sabe lo que es ni siquiera poder competir para un empleo y aspirar a mejores condiciones de vida porque no existe un papel que le garantice el acceso a esa entrevista de trabajo.  Un hombre de clase media hacia arriba no sabe lo que es decidir si estudiar o trabajar para poder mantenerse o mantener a su familia.  Un hombre blanco no sabe lo que es que por el color de su piel se le mire de manera sospechosa cuando entra a una tienda  o que pueda ser considerado como “sospechoso de algo” y ser intervenido por la policía por que su piel no es lo suficientemente clara.

Muchos hombres se preguntan por qué no existe un Día del Hombre.  Quizás esos hombres no entiendan porque no lo viven, que el Día de la Mujer lo que busca es reconocer la lucha de las mujeres por la equidad de derechos, de igualdad en las condiciones de trabajo y para recordar la muerte de más de 140 mujeres trabajadoras en un trágico incendio en una fábrica en Nueva York en 1911.  Otros hombres y mujeres heterosexuales se preguntan por qué no existe un día de Orgullo Heterosexual porque quizás desconocen que el Día de Orgullo Gay se celebra en reconocimiento a las luchas de Stonewall en Nueva York.  Quizás a los heterosexuales se les haga difícil entender porque no han vivido el hostigamiento de la policía en sus lugares de entretenimiento por el hecho de ser heterosexuales. Quizás a un hombre o una mujer blanca se le hace difícil entender porque exista un movimiento llamado Black Lives Matter, y algunos han reclamado el “All Lives Matter”, “Blue Lives Matter” y no faltará el que pida un “White Lives Matter”, cuando en nuestra sociedad la policía no interviene de la misma manera y con la misma frecuencia con una persona por considerarla “sospechosa” por el mero hecho de tener la piel blanca.  Hay otros que no entienden que haya una bandera gay y hasta se preguntan por qué no hay una bandera heterosexual porque quizás no han podido crear conciencia que las banderas son símbolos de naciones o de sociedades y que estas se le otorgan significados partiendo de quienes pertenecen a esa mayoría que establece esa bandera y de los que las oficializan.  La bandera de Estados Unidos por ejemplo en el 1782 se dijo que “el color blanco simboliza su color de piel e inocencia, el rojo, sangre y valor y el azul, el cielo, perseverancia y justicia.”  Creo que no es necesario explicar que de los símbolos de esta bandera se deduce claramente que se excluía a los indígenas, a los negros, a las mujeres, y solo representaba a los hombres que en aquel momento se les reconocía como ciudadanos con todos los derechos.

Hoy tanto en Los Estados Unidos de América como en Puerto Rico se dieron cambios políticos que ponen en peligro todos los logros adquiridos por las minorías como las mujeres, las personas de color, los inmigrantes, la comunidad LGBTT y las religiones no cristianas.  Este es un momento en que estos grupos tienen que luchar mucho más por la visibilidad, por los derechos adquiridos, y no tiene que ser visto como búsqueda de división, si no como reafirmación de lo conseguido y una señal clara de que no estamos dispuestos a dejar que se nos arrebate lo logrado hasta el momento.  Si se te hace difícil entender estas luchas desde la comodidad de tu “privilegio blanco”, “privilegio de hombre”, “privilegio de heterosexual”, “privilegio de clase económica”, “privilegio cristiano”, te pido que analices un momento que pasaría si no fueras lo que eres y fueras mujer, negro, pobre, no educado, no cristiano, o de la comunidad LGBTT.  Quizás esto te ayudaría a entender la lucha de los grupos marginados, y te facilitaría ponerte en el lugar de ellos en un momento tan importante de la historia para defender lo que tanto sufrimiento, sangre y esfuerzo ha costado.  Puedo comprender que se te haga difícil entender lo que no vives en carne propia, lo que no puedo entender, ni voy a aceptar es que quieras minimizar e invalidar las luchas de los que no tienen tus privilegios.  Disfruta tus privilegios mientras los tengas, pero no pretendas que creamos que todos tenemos los mismos privilegios que tú tienes.  A los que no los tenemos nos queda mucho camino por recorrer y mucha lucha que llevar.  Cuando todos seamos iguales, y no existan privilegios, entonces, ya no nos escucharás mas hacer valer nuestra voz y nuestros derechos.

DOS HOMBRES DE DIOS

 

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Anoche decidí hacer lo que una gran parte del electorado en Estados Unidos y Puerto Rico hace el resto del tiempo que no es período eleccionario: enajenarse.  Anoche opté por apagar el televisor, salir de las redes sociales y sentarme a ver una serie de televisión.  Mientras millones de ciudadanos en Puerto Rico y Estados Unidos permanecían entretenidos con los programas noticiosos que proclaman en la isla a Ricardo Roselló como Gobernador electo, y se dejaban notar claras señales de que Donald Trump regiría los destinos de la Nación Americana por los próximos cuatro años, yo miraba un capítulo de la serie de Amazon, Transparent.  Trataba en vano de quitar de mi mente la más leve idea de que lo que se había logrado en la isla y en Estados Unidos en defensa y protección de los derechos de las mujeres, de los inmigrantes, de la libertad de religión, la separación de Iglesia y Estado y los derechos de la comunidad LGBTT, estaban nuevamente en peligro.  Quizás la historia de una mujer transexual de edad madura no era la mejor herramienta para tratar de enajenarme de lo que ya era una realidad.  Quizás hubiese sido el momento perfecto para disfrutar de “Risas en Combo”, “Keeping up with the Kardashians”, o cualquier programa de chismes donde me enterara de la vida de los famosos mientras el mundo se caía a mi alrededor.  El cansancio de un día largo, lleno de trabajo terminó por rendirme y sin darme cuenta me quedé dormido.

Hoy, desperté en la mañana, más temprano de lo usual, con la absurda esperanza de que lo que había sucedido la noche anterior fuera una pesadilla, no fuera real, y solo fuera una broma que habían decidido jugarnos los medios de comunicación masiva.  Como es usual, comencé mi día mirando los titulares de los periódicos y luego di una pequeña mirada a mis redes sociales.  Ya no quedaba duda, Ricardo Roselló sería el Gobernador de la isla y Donald Trump el presidente de los Estados Unidos de América.  Un grupo enorme de electores en Puerto Rico y en Estados Unidos, que ni siquiera habían leído los programas de campaña de esos candidatos, que no podían debatir sin usar insultos y memes pre-fabricados como argumentos,  y que solo se interesan en la política en período eleccionario porque los entretiene, habían decidido que estos dos caballeros iban a regir los destinos de esos paises.  ¿Me soprende que hayan salido electos los dos peores candidatos de todos los que competían por esas posiciones?  No, realmente no me sorprende.  Solo bastaba ver las entrevistas que los medios le hacían a electores en Puerto Rico y Estados Unidos para darse cuenta de lo desinformados y faltos de argumentos que estaban la mayor parte de los votantes para defender a sus preferidos.  Lo que si me sorprendía era ver a un grupo grande de personas cristianas fundamentalistas, por un lado hablando de que ahora sí que la nación se dirigía hacia el camino de Dios, y a otros que profesan la misma fe, lamentarse espantados que Roselló y Trump hubiesen ganado las contiendas.  Tanto Trump como Roselló poseían de acuerdo a los analistas, las peores plataformas de campaña y muchas de sus propuestas no tenían explicación de como se iban a llevar a cabo, lo que significa que el éxito de estos dos candidatos no estaba basado en el análisis serio y profundo de sus plataformas.  Lo que si poseían estos dos caballeros era el apoyo masivo de grupos religiosos fundamentalistas y de conservadores moralistas que habían enfocado su discurso en el ataque a la comunidad LGBTT.  Lo que me parece inexplicable es que tanto los religiosos que celebraban, como los que expresaban su incredulidad en las redes sociales preferían ignorar muchas cosas. Los dos candidatos que defendían el matrimonio tradicional eran divorciados (Trump en varias ocasiones) y sus posturas morales con relación a la corrupción, la mentira, y el robarle a otros eran seriamente cuestionables.  ¿Cómo era posible que personas que defendían según ellos el concepto de familia tradicional pudieran apoyar a candidatos que no creían en la práctica personal en ese mismo modelo que ellos defendían?  Por otro lado, ¿por qué se quejaban algunos de estos religiosos del triunfo de Trump y Roselló cuando ellos mismos eran feligreses de iglesias que se encargaron de hacer política activa en pro de esos candidatos?  Obviamente son demasiados los factores que llevaron a la elección de los señores Trump y Roselló y no podemos señalar al fundamentalismo religioso cristiano como responsable, pero si es incompatible la “defensa de los valores morales y la familia tradicional” y los candidatos que apoyaron un sector enorme de este grupo religioso.

Hoy vi en el Facebook de mi hermana, como un miembro de mi propia familia le quitaba valor a nuestra tristeza y preocupación por la elección de estos candidatos.  Para muchos era una “reacción dramática”, “una exageración”, “a llorar pa’ maternidad”, y muchas cosas más que pude leer que demostraban dos cosas; o su enajenación total de las posturas y los discursos de esos candidatos en y antes de las elecciones, o su incapacidad de tener empatía con los demás seres humanos que fueran diferentes a ellos.  Mientras esas personas hoy se entretenían con sus “memes”, mientras hacían “bullying” a los que estaban lamentándose por el resultado eleccionario, y mientras “estrujaban el triunfo en la cara” a los perdedores, millones de hombres y mujeres en Estados Unidos y Puerto Rico, pensaban con terror que pasaría con ellos y su estatus migratorio, que pasaría con ellas cuando tomaran decisiones sobre sus cuerpos y sus derechos reproductivos, que pasaría con ellos cuando fueran víctimas de violencia de género, racial, o por orientación sexual.  En un país donde anualmente mas de 10,000 mujeres son víctimas de violencia de género, el doctor Roselló prometió quitar la educación sobre perspectiva de género del currículo del Departamento de Educación de Puerto Rico.  En una nación donde el 48.5 % de los crímenes de odio son por motivos raciales, el 20.8% por orientación sexual y el 17.4% por motivos religiosos, Donald Trump ha expresado su intención en revertir las leyes aprobadas en defensa de la comunidad LGBTT, le ha quitado importancia al movimiento “Black Lives Matter”, ha sembrado odio hacia los mexicanos y ha fomentado el odio hacia los musulmanes.  Hoy muchas personas están preocupadas, están angustiadas, y muchas más están aterradas, pero a muchos se les hace difícil entenderlo.  A esos los invito a reflexionar  esta cita de Martin Niemöller. “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio,porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron por los judíos, no pronuncié palabra, porque yo no era judío. Cuando finalmente vinieron por mí, no había nadie más que pudiera protestar.”