¡QUE SE CHAVE, SON MIS CHAVOS!

Muchas personas han reaccionado al famoso “Black Friday”.  Por un lado están los que entienden que es el momento de salir y comprar todas aquellas cosas que quieren a un precio de baratillo, y por el otro están los que piensan que ese día es la “graduación de las leccciones de consumismo” que recibimos durante todo el año. Los que corren por entrar a las tiendas como si hubiese llegado un tsunami  y luchan por agarrar un artículo como si su vida dependiera de eso, tratan de justificar lo “necesario” que es el “Black Friday” para ellos, y me gustaría que aunque puedo entender sus planteamientos, sería bueno que pusieran en el contexto actual su decisión de irse de compras al tan mencionado evento.   En Puerto Rico, solo el 35.2% de la población  pertenece a la fuerza laboral, y el 64.8% no trabaja por ser estudiantes, amas de casas, niños, y ancianos, entre otras cosas, lo que en teoria convierte al 64.8% de la población en personas que deben ser cuidadosas con cada centavo que gastan.  De este grupo muchos reciben ayudas o servicios del gobierno ya sea federal o estatal con lo cual no hay ningún problema si asi lo necesitan.   El gobierno de la isla ha explicado (pero o no lo entienden o no lo quieren entender) la gravedad y la seriedad de la crisis fiscal que atraviesa el país. El gobierno federal dio un NO ROTUNDO, a la “quiebra criolla” por lo que la situación de nuestro país va a seguir empeorando. En este aspecto un por ciento altisimo de la fuerza laboral de nuestra patria trabaja directa o indirectamente con el gobierno lo que significa que la crisis, los despidos y los recortes harán la situación peor de lo que está, teniendo claro que el empleado gubernamental promedio de la isla gana $25,111 dolares y el empleado no gubernamental promedio gana $22,801.   La mayor parte de los estudiantes universitarios del pais tienen becas federales y ayudas estatales para poder estudiar, lo que significa que con el dinero que recibe un estudiante universitario y lo que gana una familia promedio y el alto costo de la vida, no se pueden dar los lujos de los plasmas de 55 pulgadas.  Ah, y no nos olvidemos del peligro inminente de la no solvencia de los sistema de retiro del gobierno, donde la gente deberia estar tratando de buscar alternativas como cuentas IRAS o planes de retiro privados.  Todo esto son datos puramente matemáticos pero también debemos mencionar el hecho de que mucha de esta gente que “se pelean como salvajes por agarrar un plasma”,  le enseñan indirectamente a sus hijos que la violencia es aceptable, que mientras mas grande sea el plasma mas vales y mas importante eres y que lo necesario no es más importante que los lujos, los cuales deben ser prioridad para que los vecinos vean que “tengo plasma de 55 pulgadas”. No creo que estos valores puedan ayudarnos a mejorar como pueblo. Algunas personas dicen que “solo tenemos una vida”, y precisamente por este mismo hecho es que los invito a reflexionar  que debemos aprovechar los recursos económicos que tenemos para lograr obtener experiencias que nos ayuden a crecer, disfrutar, vivir, no cosas que al fin y al cabo cuando se nos acabe esta vida se quedarán en la tierra porque el plasma no nos lo podemos llevar “al más allá” pero las vivencias y la calidad de vida si.  Como si fuera poco solo tendríamos que darnos un paseito por las páginas de facebook de la mayor parte de los boricuas quejándose que “por culpa del gobierno no tienen un peso en el bolsillo, de que no le han pagado el reintegro, de que todo está caro, de que le bajaron el bono, que le suben el IVU y le ponen el IVA, de que le van a reducir las horas de trabajo, y de que están asfixiados económicamente, pero en el “Black Friday” corren como dementes a gastar, gastar y gastar. En los tiempos difíciles que vivimos necesitamos más ciudadanos responsables y menos de los que dicen “que se chave, son mis chavos”.

Anuncios

“¡DATE UN PALO, QUE HAY QUE CELEBRAR!”

Con la llegada del Día de Acción de Gracias comienza (¿o continúa?) la época prolongada de fiestas en Puerto Rico.  Por alguna razón en la mayor parte de las festividades de nuestro país si no está el alcohol presente alguna gente “no se divierte”.  En días recientes varios peatones y un grupo de ciclistas fueron arrollados en las vías de rodaje de la isla en diferentes situaciones.  El caso de la mujer que atropelló a los ciclistas en Loiza mientras conducía bajo los efectos de bebidas embriagantes ha conmocionado a la mayor parte de nuestros compatriotas.  Las redes sociales y los foros de la prensa cibernética se han llenado de insultos hacia la susodicha mujer por conducir “borracha”, y por la actitud agresiva que asumió al ser abordada por la prensa.  La duda de que la causante de la muerte del joven ciclista pueda salir absuelta del caso ha convertido este incidente en uno de gran interés popular y hace que las reacciones en contra de “la borracha” sean hasta en cierta medida “justificadas”, pero me pregunto si es “justificada” esa actitud de ataques hacia esta mujer cuando viene de personas que constantemente consumen alcohol y que cuando nos damos una vuelta por sus páginas en las redes sociales podemos apreciar que usualmente en sus manos tienen un apéndice en forma de botella de cerveza o trago. Es cierto que el problema de esta señora fue el consumo excesivo de alcohol y conducir; ¿pero hasta que punto un conductor tiene la capacidad de ser lo suficientemente responsable como para saber cuándo es excesivo su consumo y es momento de parar?  ¿Cuántas de estas personas que llaman “puerca” y “borracha” a esta señora y toman alcohol cargan consigo alcoholímetros portátiles y los usan antes de conducir después de “una noche de juerga”? Es muy probable que muy pocos de ellos.  ¿Será entonces que consumir alcohol y conducir es malo si lo hace otro, pero si lo hago yo es diferente porque yo sé lo que hago?  Es muy probable que la responsable del accidente con los ciclistas también pensara que ella sabía lo que hacía y por eso condujo bajo los efectos del alcohol y ya todos conocemos el resultado de su desacertada decisión.  ¿Cuál posiblemente sea la diferencia entre “la borracha” y esa gente que la insulta que consume alcohol y conduce bajo los efectos de este?  Que ya ella terminó con la vida de un ser humano y ellos todavía no han atropellado a nadie; o sea, es solo una cuestión de tiempo.

“YO ODIO A LA MUJER DE COTTO”

El 21 de agosto de 1981 en Las Vegas, Nevada, un boxeador puertorriqueño campeón mundial perdió ante un boxeador mexicano.  El 21 de noviembre de 2015 en Las Vegas, Nevada, otro boxeador boricua campeón mundial pierde ante otro boxeador mexicano.  Ambos boxeadores eran hombres jóvenes, exitosos, millonarios y con una carrera boxística histórica.  Tanto Wilfredo Gómez como Miguel Cotto al momento de estas peleas eran glorias para nuestra patria y el hecho de perder estas contiendas provocó mucha frustración y coraje entre sus seguidores.  Sus fanáticos (y los faranduleros) de ambos púgiles necesitaban alguien sobre quien desquitar su ira y su frustración y en ambas ocasiones encontraron a las personas perfectas para vaciar todo su enojo.  Hoy las redes sociales están inundadas de los mensajes de odio, críticas y ataques contra Melissa Guzmán, si, porque “la mujer de Cotto” es un ser humano con personalidad y nombre propio y en el 1981 la prensa boricua y los chismes de comadres despotricaban contra la actriz puertorriqueña Johanna Rosaly.  Para muchos se nos puede hacer difícil entender el porque en aquel momento y ahora, los ataques se dirigían a estas dos féminas y no a los varones protagonistas del interés del público, pero cuando analizamos con detenimiento el hecho de que tanto Melissa como Johanna eran mujeres guapas, con poder adquisitivo, fama y con unas vidas que muchas mujeres y hombres desearían tener quizás podemos encontrar una lógica-ilógica a los sentimientos que han provocado en la masa.  En una sociedad donde el éxito se mide por lo que tienes, por como te ves y por cuánta fama tienes, el que Johanna y Melissa fueran “bellas, ricas y famosas” es una realidad muy difícil de tolerar para aquellas y aquellos que les ha tocado ser “uno/una del montón, pobre y Juan/ Juana del Pueblo”.  Estas dos damas representan lo que muchas y muchos quieren pero pocos consiguen.  La pregunta que nos debemos hacer es; ¿por qué no se ensañaron con Miguel y Wilfredo?  Esa es una pregunta que debemos hacernos y reflexionar sobre ella.  Melissa ha estado al lado de Miguel Cotto por cerca de dos décadas en las buenas y en las malas y hoy disfruta de las comodidades y los “lujos” que la lucha y el esfuerzo del trabajo de Miguel y el apoyo de ella les han concedido, pero eso es algo que muchas personas no pueden perdonar.  Johanna Rosaly fue y sigue siendo una mujer hermosa, inteligente, con una carrera envidiable pero todavía hoy 34 años después hay personas que la culpan por la derrota de Wilfredo Gómez.  Tenemos que empezar a amar más y respetar a nuestras mujeres y olvidarnos del mito de que Eva fue la que provocó toda la desgracia de los hombres.  Síguenos en twitter@abimaelacosta y en facebook @abimaelacostawriter

GRACIAS POR VISITAR EL BLOG.  LOS INVITO A LEER OTRAS COLUMNAS DEL BLOG Y A VISITAR LA PAGINA DE YOUTUBE DE UN PROYECTO QUE ESTAMOS REALIZANDO UN GRUPO DE BORICUAS EN LOS ANGELES Y SUSCRIBIRSE:https://www.youtube.com/watch?v=LLzEHpWMy1E

SI, ESTOY TRISTE

Ayer recibí un mensaje de una persona que me quiere bien.  El mensaje de la querida amiga me decía que una persona que no conozco ni ella a mi, le había dicho que yo estaba triste.  Es curioso que en el momento en que mejor me siento en mi vida esta persona que no me conoce ni conoce nada de mi, al menos por mi boca, diga categóricamente de mi que “está triste y lo ha estado por muchos años”.  Cuando mi amiga me lo dijo, no le di ninguna importancia, pero luego mientras estaba en la ducha (yo pienso y reflexiono en la ducha) traté de pasar revista sobre mi vida a ver si existía algo que esa persona había percibido y yo no podía notar de mi propia persona.  Pensé en que tengo salud, una familia como pocas personas pueden tener, pocos pero verdaderos amigos, tengo trabajo en lo que amo y estudié, tengo amor de sobra a mi alrededor y estoy en uno de los mejores momentos, si no el más productivo de mi carrera.  Por más que pensaba no encontraba una razón para que mi alma fuera poseída por la tristeza.  Al inicio solo vino a mi mente la pérdida de mi padre, la cual se que nunca voy a olvidar, pero esto es algo que con el tiempo he aprendido a manejar.  Luego vino a mi mente muchas razones por las que yo, y todos los puertorriques podríamos decir; “Si, estoy triste”.  Estoy triste cuando veo que personas que ni siquiera conocen personalmente a otras tienen la osadía de hacer afirmaciones sobre la vida de otros.  Estoy triste cuando veo que la única llave que tenemos para echar hacia adelante a nuestro país. que es la educación cada vez es menos valorada, tanto por los estudiantes, como por los que pueden tomar decisiones en pro de una mejor educación.  Estoy triste al ver que luego de más de medio siglo de cometer los mismos errores eligiendo a los mismos políticos todavía la gente pueda defender ciegamente a los mismos partidos políticos responsables de la debacle en la que se encuentra la isla.  Estoy triste de ver como tantas personas en “el nombre de Dios” luchan por sembrar odio y desigualdad.  Estoy triste de ver como tanto joven talentoso y talentosa de mi isla tiene que abandonar el pais a buscar sus sueños o conformarse con la mediocridad que muchos han pretendido imponer.  Estoy triste de ver como cada día se agudizan las brechas sociales y se celebra más la discriminación contra el pobre. Tengo salud, tengo trabajo, tengo un techo digno, tengo una familia maravillosa y me sobra el amor, pero si, “la adivina” tenía razón, “Si, estoy triste” de ver las prioridades de mis amados compatriotas.